Desde el Mirador de Las Palomas, donde se puede apreciar una bella estampa de la Cuenca de Tejeda, cosa que no vimos por la niebla, hemos hecho un intenso trayecto hasta llegar a Fontanales. En nuestro caminar; hemos podido apreciar un abandonado molino de gofio movido por agua y unos viejos zapatos que nos ha impresionado. Más adelante y por haber errado el camino, tuvimos la oportunidad de ver una antiquísima vivienda en cueva con su horno de pan en el exterior. Al llegar a Fontanales, después de caminar durante cinco horas y reponer fuerzas alimenticias , todavía nos quedó ganas de echarnos un bailesito, que nunca está de más. Nos quedaba la sorpresa de ver a un ganado de ovejas cruzando la carretera, imagen poco usual. Saludos